Tips para superar las excusas que te alejan de un buen desayuno

Falta de tiempo, levantarse sin hambre o aburrirse de las opciones son algunas de las razones. Te damos algunos recursos para superarlas.

Un buen desayuno debe contener una porción de lácteos (leche, yogur, quesos), que nos aportan proteínas y calcio; una de carbohidratos, idealmente de digestión lenta, ya que brindan mayor saciedad a largo plazo (pan integral con semillas, cereales integrales, galletitas con avena, salvado, frutos secos o semillas; y una fruta, en lo posible, fresca y con cáscara, porque así también contribuirá a la saciedad.

Aunque muchos la teoría la conocen perfectamente, no siempre la ponen en práctica y resulta que por diferentes motivos las personas omiten el desayuno. Veamos algunos ejemplos y las posibles soluciones para poder lograrlo:

¿Qué hacer si no te levantás con hambre?
  • En este caso es probable que estés cenando muy pesado. Lo ideal sería que comiences a cenar más liviano para levantarte con hambre y poder realizar un desayuno completo.
  • Si incluso cenando liviano te levantás muy temprano y a esa hora no tenés hambre podés retrasar un poco el desayuno y hacerlo saludable igual. En lugar de picotear galletitas o facturas en el trabajo, podés llevarte pan integral fresco o tostadas de salvado y tener queso crema para untarlas como si estuvieras en tu casa.
¿Qué hacer si no tenés tiempo?

Si el problema es el tiempo tenemos varias estrategias para poder solucionarlo.

  • Podés dejarte preparada desde la noche anterior aunque sea una parte de tu desayuno y hacer el resto en el trabajo o en la facultad. Si querés arrancar con la fruta y el lácteo podés dejar armada una ensalada de frutas natural y mezclarla con una “crema light” hecha con queso untable, edulcorante y esencia de vainilla. ¡Vas a ver lo rico que queda!
  • O al revés, podés comer una tostada en dos minutos y llevarte la preparación en un recipiente para comer más tarde.
  • O incluso, a ese mismo pote podés agregarle un puñado de cereales integrales y ya tenés el desayuno completo para llevar.
¿Qué hacer si te aburre desayunar siempre lo mismo?

Hay varias opciones para poder variar el desayuno sin dejar de hacerlo completo:

  • Si te gustan las tostadas, podés combinarlas con queso y en lugar de siempre agregarle mermelada cambiar por miel, frutas frescas cortaditas y por qué no un poco de dulce de leche.
  • También podés armarte en un bowl un poco de yogurt, frutas y granola.
  • O preparar unos panqueques súper fáciles para compartir. Mixeando o licuando un huevo, una banana, un chorrito de leche, 1/2 taza de avena, edulcorante y esencia de vainilla. Los podés acompañar con frutas frescas y la “crema light” que mencioné más arriba y quedan deliciosos.

Es clave comenzar el día ingiriendo nutrientes que nos ayudarán a mantenernos saludables y con el peso adecuado. Los minerales, las vitaminas, el zinc, el calcio y el hierro nos permitirán tener un mejor rendimiento intelectual y prevenir enfermedades. Y recordá que lo ideal es trasmitirle este hábito a los más chiquitos para que lo mantengan a lo largo de su vida.

*La Lic. María Laura Romano (MN 5992) es directora de Integral Nutrición.

Fuente: El Clarín, Argentina. 19-7-2017