¿De vaca o vegetal? ¿Qué tipo de leche debo tomar?

Cada vez hay más clases en el mercado, averiguamos cuál es la más recomendable en cada caso.

“En primer lugar, habría que definir exactamente el concepto de leche que, como tal, es el producto de la secreción mamaria de los animales mamíferos hembras. Es decir que, coloquialmente, “si no sale de la teta no es leche”. Por tanto, no deberíamos considerar como leche a lo que no son más que bebidas vegetales”, admite Carlos Sánchez, endocrino del Hospital General.

Y es que denominamos “leche” a todo, ya sea de origen vegetal o animal. En los últimos años ha habido cierta controversia entre los defensores y los detractores de la leche de vaca. Averiguamos junto a nuestro experto quién debería tomarla o no y en qué cantidades.

1. ¿Una bebida vegetal es más sana?

“Es un alimento procedente de una fuente vegetal, que tiene un aspecto similar a la leche de origen animal, pero no es un producto lácteo. Se elabora a partir de ciertas variedades de frutos secos, cereales y semillas mezcladas con agua y, a veces, con otros ingredientes para mejorar su sabor y valor nutricional. La variedad más popular es la bebida de soja pero también tenemos de almendra, arroz y avena. La leche es un alimento relativamente nuevo para nuestro genoma y mucha gente no está bien adaptada a su consumo, pero la idea generalizada de que las alternativas vegetales son más saludables o nutritivas es falsa”, comenta Sánchez.

2. Alternativas.

“Si no te gusta su sabor o no la toleras bien, hay alternativas: las bebidas vegetales. Pero la leche y las bebidas vegetales no son realmente comparables desde un punto de vista nutricional”, señala nuestro experto.

3. Cuestión de calorías.

Tienen calorías similares, sobre todo si comparamos las bebidas vegetales con la leche desnatada o semidesnatada. “A cambio de lactosa (el azúcar de la leche) a las bebidas vegetales se les añaden otros azúcares. Además se les añade calcio (comparable en cantidad al de la leche), vitamina D y, en algunos casos, vitamina B12, lo cual puede ser interesante para aquellos que renuncian a consumir leche por ser veganos”, resume.

4. Proteínas.

“A nivel proteico, solo la soja puede competir con la leche en calidad de la proteína. Este punto tampoco es que sea demasiado importante, puesto que en nuestra dieta en general, si algo no falta son proteínas, pero a la hora de hacer una comparación hay que señalarlo. Su precio ronda los 2 euros, dependiendo de la marca y establecimiento. Por el doble de precio que la leche, tienes la mitad de alimento. No es, en general, un buen negocio”, afirma el endocrino.

5. Mitos y leyendas.

Parece que desde hace algunos años hay un “terror” infundado o no a la leche de vaca. Afirmaciones como “contiene hormonas” o “provoca cáncer” han hecho su papel en detrimento de su imagen. ¿Es una moda la aversión a los lácteos o tiene fundamento? “Por lo que conocemos hasta ahora, y a pesar de determinadas noticias, muchas sin evidencia, no tienen fundamento”, comenta Sánchez.

6. Leche en la edad adulta.

La revista Nature publicó un articulo que afirmaba que dos tercios de la población mundial no pueden digerir la lactosa después de los ocho años. ¿Es recomendable la leche pasada esta edad? ¿Aconsejaría disminuir su ingesta con la edad? “Si no hay intolerancia, no”, recalca.

7. ¿No tomar lácteos implica una carencia de calcio?

Según admite Carlos Sánchez, “las bebidas vegetales pueden suplirlos, pero, en principio, no ingerir lácteos supone un riesgo de carencia de calcio y debe tenerse en cuenta”.

8. ¿Son mejores las opciones desnatadas o enriquecidas?

Para nuestro endocrino, “la leche la preferimos desnatada; enriquecidas, si no se consume en cantidad suficiente para poder llegar a la cantidad mínima necesaria de un determinado nutriente”.

9. Demasiados lácteos al día, serían…

“Para ingerir la cantidad mínima exigida de calcio, en adultos sería preciso tomar tres vasos de leche al día o equivalente en yogures o quesos que tienen mejor digestibilidad. En niños, embarazadas o lactantes habría que tomar cantidades mayores. Cantidades mayores, si se toleran y son productos desnatados en adultos no suponen ningún riesgo”, matiza.

10. ¿Qué dice la OMS?

La FAO y la OMS (Organización Mundial de la salud) redactaron un documento en el que se admite: “La leche contribuye de manera importante a satisfacer las necesidades del cuerpo humano de calcio, magnesio, selenio, riboflavina (vitamina B2), vitamina B12 y ácido pantoténico (vitamina B5)”.

Fuente: Radio Valencia, España. 16-2-2017
Autora: Sara Tabares, directora de Performa entrenadores personales.

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